Vuelta a clase y la visita policial
Karla
¿Recordáis el último día del que os hablé? La policía estuvo interrogándonos, mostrándonos fotos espeluznantes y acusándonos de asesinato.
Durante la vuelta a casa, vi aquél coche, el gris metalizado, siguiéndome. Puede que alguien crea que me estaba volviendo loca (yo misma lo creía en ese momento) y que todo fuera fruto de mi imaginación, pero he visto demasiadas películas y no soy tan tonta como para saber que ese día, estaban siguiéndome.
Al llegar a casa me desesperé. Mi padre todavía no había llegado de la Universidad y yo necesitaba alguien con quien hablar. Pensé en llamar a Sarah, y de hecho, comencé a marcar su número, pero no continué. Todo era tan raro… Justo en ese momento llegó mi padre y prácticamente lo asalté antes de que pudiera quitarse siquiera la chaqueta.
Tal y como pensaba, el recordaba a los guardas y se mostró más atónito aún que yo cuando le conté las sospechas de la policía y la presunta hora de las muertes.
Esa noche estuvimos hablando varias horas, de la noche anterior, el coche que me había seguido… Incluso del día del exámen médico y todo lo que sucedió… Mi padre normalmente tiende a ser un despistado, apenas presta atención a los detalles, aunque desde que empezó esta historia, no ha hecho más que sorprenderme. Esa noche, ya tarde, la pasó conmigo, sentado junto a mi cama, hasta que me dormí, como solía hacerlo cuando era más pequeña y mi madre hacía poco que se había marchado.
Al día siguiente, martes, todavía me seguía ese coche gris del que os hablé, y al llegar al instituto mis compañeros me contaron disgustados que no era la única. A ellos también los seguía un coche igual, cosa que definitivamente nos hizo pensar que efectivamente era la policía quien estaba tras nosotros para tenernos bien vigilados.
Antes de empezar las clases, Manson nos comentó que había ido al médico, le había mosqueado lo del viernes y los exámenes del jueves, y quería asegurarse de que no le habían hecho nada raro, aunque por lo visto no sirvió de mucho la visita porque no encontraron nada.
Eso nos hizo pensar y decidimos ir el jueves siguiente, aprovechando que Manson tenía cita, a pedir los resultados de nuestras revisiones médicas del jueves anterior. Puede que no tuviera nada que ver pero tantas cosas extrañas en menos de una semana…
Bappy por su parte nos contó que una empresa de videojuegos había repartido entre las clases del curso de su hermano de 12 años una beta de un nuevo videojuego y que estuvieron jugando con ella la noche anterior. El protagonista era un policía llamado Joel Peters al que acusaban de asesinato y casualmente, el asesinato del juego era demasiado parecido a los asesionatos de los últimos días.
Puede parecer paranoico, pero eso avivó aún más nuestras sospechas de que alguien estaba detrás de todo esto y que por alguna razón nos quería en medio. No llegábamos a entender bien nada porque sinceramente, todo eso no tenía ni pies ni cabeza, pero cuando te pasan tantas cosas raras seguidas, es que algo pasa…
Como si se confirmaran nuestras sospechas, antes del mediodía se volvió a presentar Cockwell en la escuela, aunque esta vez no nos llamaron al despacho de la directora. En vez de eso, por lo visto estuvieron hablando de que habían hecho moldes dentales de las mordeduras y que correspondían a dientes de niños. Claro que seguían sin tener pruebas, porque esos moldes no concordaban con nuestros dientes (obviamente), pero un rato después de que se fueran, el chico nuevo, John Tsang, habló con Lothar y le dijo que había escuchado una conversación entre los policías diciendo que si no encontraban al culpable, nos culparían a nosotros, aunque no coincidieran los moldes.
Y aunque suene extraño, al principio, eso no me inmutó (al fin y al cabo ya me lo imaginaba). Me preocupaba más el que el asiático nos dijera eso y la extraña casualidad de que justo él oyera esa conversación. Él lo zanjó con un “si pasas junto a ellos los oyes” o algo parecido, así que lejos de hacerme confiar en él, eso me hizo desconfiar aún más. Supongo que el hecho de que además viviera en un hotel en vez de una residencia o con una familia no ayudaba mucho, así que mandamos a Lothar a que hablara más con él a ver si le sacaba más información, ya que parecía que tenían bastantes cosas en común…
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